la envidia

El problema de la envidia

“Su pensamiento le llevaba a preguntarse el por qué los demás tenían tanta suerte y a él se le negaba”

La vanidad se equivoca

La vanidad se equivoca

  “En el paroxismo de su enferma mente no encajaban los rumores de que acosaba a las mujeres de su departamento, ya que él lo camuflaba con ser galante con sus compañeras”

La verdad de la vida

La verdad de la vida

“Su cabeza sin saber muy bien por qué comenzó a divagar sobre el por qué la gente acudía a misa y se dijo que porque allí iban a que les revelasen la verdad de la vida”

Una hora maestra en Onda Leganés

Con Fersán y Cotta en Onda Leganés

Mi entrevista en Onda Leganés, en el programa “Once once, la hora maestra” (@HoraMaestra), donde he sido sometido a un tercer grado o como dice Cotta, a un tribunal del Santo Oficio.

Dejar marchar a los hijos en libertad

Dejar marchar a los hijos en libertad

Si de verdad queremos a los hijos, el mayor acto de amor que les podemos brindar es dejarles marchar en libertad

la verdadera claridad se esconde en la oscuridad

La verdadera claridad se esconde en la oscuridad

Claro, razonó, tendré que ir despojando de las espesas capas que recubren la luminosidad para descubrir lo que estas ocultan. Allí mismo se concentró y cayó en un estado de éxtasis y dio comienzo a la limpieza.

Esclavos de nosotros mismos

“Escudriñó la estatuilla de arriba abajo y se sorprendió al comprobar que se trataba de la representación de un demonio que en su cara ostentaba una amplia sonrisa. De súbito y sin saber por qué el cerebro le dio algo así como un chispazo

La nada no admite pérdidas

—Si salieron de la nada y a ella han vuelto, ¿cómo es posible que al apagarse otras hayan ocupado su lugar? —Porque la nada no admite pérdidas.

Un engendro extraordinario

Lo que nunca llegaron a saber era que podía hablar. De este hecho solo era conocedora una técnico del turno de noche que con solo intercambiar una efímera mirada a los ojos del monstruo empatizaron de forma natural…

Un mal sueño

Algo más que un mal sueño

“La espada sobresalió por la espalda del ser maléfico al cual se le cerró la boca de inmediato pero no sin antes coger con una mano el cuello de la mujer y con la otra tratar de sacarse la tizona”