Cuatro elementos

Cuatro elementos

No llegaban a ver que sí, que creaban una simbología distinta, sí, con cierto vanguardismo, pero no caían en la cuenta de que al fin y a la postre seguían una jerarquía idéntica a la que trataban de combatir.

Dejó de lado las tradiciones, los cultos, el costumbrismo y se dedicó a estudiarse a sí mismo. Llevaba años tratando de adaptarse a los demás pero solo lo conseguía a medias. No lograba superar la superficialidad y la engañosa realidad en la que el mundo se desenvolvía. Observaba con pesar a los que, para demostrarle al resto su disconformidad con la sociedad, se vestían con ropas extravagantes, se estilizaban con cortes de pelo grotesco y se adornaban con complementos totalmente extraños sin que en conjunto se sustentasen en ninguna base, solo en la excentricidad. No llegaban a ver que sí, que creaban una simbología distinta, sí, con cierto vanguardismo, pero no caían en la cuenta de que al fin y a la postre seguían una jerarquía idéntica a la que trataban de combatir.

Ilusos, se decía para sí, porque en realidad lo único que alcanzaban era el desprecio del resto sin conseguir ser realmente trasgresores aunque ellos pensasen que sí lo eran.

Veía señales de advertencia por todas partes, si se fijaba bien. Enclaves y estatuas que representaban la maldad, como dragones, ogros y demonios que devorarían a todo aquel que se apartase del camino preestablecido.

Un día, sin saber cómo ni porqué, se sintió ligero como el viento pero pegado al suelo de forma férrea, fresco como un manantial, a la misma vez que un fuerte ardor le consumía por dentro, entonces comprendió que había logrado su objetivo de adaptarse a la perfección con su madre, la naturaleza, y que ya nadie podría imponerle unos criterios que no eran suyos, ni compartía.

Respetaba a todo el mundo, pero él había conquistado su propia libertad y conocimiento, y defendería a ambos hasta la muerte…

Dónde conseguir mis novelas…

El dragón y la rosa

Un viaje entre la fantasía y la realidad a un mundo ensoñado. Un viaje lleno de suspense e intriga del que volverá una persona diferente.

¡Qué día el de aquella noche!

En un mundo donde el ego está por encima de todo, su pasión por la libertad le encerró en un Psiquiátrico. Una reflexión sobre la libertad

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