Dios: idea o sentimiento

El santurrón de la Biblia

El santurrón de la Biblia reflexiona sobre Dios. “¿Es una idea o un pensamiento?” Se pregunta. Historias para los que no les importa pensar, reflexiones de un calderero.

 


Pensamientos de un calderero:

“Si te respondes que Dios es una idea…”


Antonio llevaba mucho tiempo haciéndose la misma pregunta. Volvió la vista atrás para tratar de evocar la primera vez que se la hizo  y tuvo que realizar un enorme esfuerzo en recordarla. Sí, hizo memoria y cayó en la cuenta de aquellos largos días en los que, postrado en una desangelada habitación de hospital, a medida que avanzaba en la lectura de las sagradas escrituras, más y más cuesta arriba se le hacía el entenderla. Al finalizar la lectura, para su sorpresa, al día siguiente le dieron el alta. Fue justo a la salida del centro que se le vino de súbito a la cabeza, la interrogante de si Dios era una idea o un sentimiento. La incógnita le causaba cierto desasosiego, pero no por ello dejaba de sucumbir en profundas cavilaciones.
Habían pasado tres largos meses desde su convalecencia. Estaba sentado en un risco junto a la playa, deleitándose del fragor de las olas con la mirada puesta en la lejana profundidad del horizonte, cuando de forma repentina oyó como el mar se dirigía a él por su nombre: “Antonio, Antonio”, y un escalofrío le recorrió el cuerpo de la cabeza a los pies. Al recuperarse de la sorpresa se escuchó entre balbuceos preguntar, “¿qué deseas decirme?” Con un tono de voz bronco el océano le respondió con un interrogante: “¿deseas que te explique aquello que te tiene tan preocupado?” Antonio cada vez más perplejo asintió.

Antonio quedó bloqueado y nada replicó. El hecho fue que una tremenda sacudida le hizo caer al suelo.

La voz del mar se suavizó cuando le confesaba, si te respondes que Dios es una idea, debes entender que esta no es inamovible y debe estar abierta a la evolución. Si por el contrario tu respuesta es, que es sentimiento, debes entender que como tal, no se le puede imponer a quien carece de él, ya que al ser este una cuestión abstracta e intangible, llegaría a ser una aberración, que haría sentirse culpable, de no tenerlo, a quien carece de él.
Antonio quedó bloqueado y nada replicó. El hecho fue que una tremenda sacudida le hizo caer al suelo sin conocimiento. Una mujer que acertó a pasar por allí vio como Antonio resbalaba de la piedra, donde estaba sentado, y tras observar que el cuerpo caía y quedaba en una extraña posición, se dirigió hacía él con premura. Al comprobar que no reaccionaba a los estímulos que ella le daba, y que sí respiraba, llamó desde el teléfono móvil para dar aviso a urgencias sanitarias.

El silencio en la playa lo rompió el canto de la sirena de una unidad móvil. Los bañistas alertados dirigieron la mirada al lugar donde la ambulancia había parado. Algunos se fueron acercando movidos por la curiosidad. Un médico y un enfermero, junto al conductor, bajaron del vehículo con rapidez. El doctor, tras comprobar que la persona solo estaba inconsciente, pero presentaba un fuerte golpe en la cabeza, ordenó al sanitario y al chofer que sacaran la camilla para llevar al paciente al hospital.

A la entrada de urgencias una de las enfermeras de turno reconoció a Antonio, que en ese momento estaba recuperando la conciencia. Ésta le miró y le sonrió, a la misma vez que le comentaba a un compañero, de forma muy bajita, que conocía al accidentado por no ser la primera vez que era ingresado y que en planta le apodaban el santurrón de la biblia…

2 comentarios en “El santurrón de la Biblia

  1. PROFUNDO ENFOQUE DE UN DIOS, QUE QUIZÁS ES MEJOR DEJARLO EN ESE PERSONAJE QUE NOS ACORDAMOS NADA MÁS QUE PARA PEDIR Y CUANDO ESTAMOS ENFERMOS.

    ESTE ESCRITOR IGNACIO LEÓN R.
    NOS PONE A PENSAR EN ESA LARGA TRAYECTORIA QUE LLEVAMOS DENTRO DE NOSOTR@S Y QUE NO., NOS PIDIERON PERMISO PARA CREER O NO CREER EN ESE TÍTULO DIOS.

    1. El acordarnos de Dios para pedirle, o cuando estamos enfermos, es más una cuestión de la enseñanza en la que nos han criado. Por lo tanto es un hábito adquirido y mecánico. No tengo ninguna duda de que muchísima gente lo aclama de todo corazón, pero para otros como digo no deja de ser una cuestión de influencia de la educación recibida.
      Todo en esta vida es válido si se hace de corazón, nunca por imposición.
      Gracias por comentar y un saludo.

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