Un escritor del “pueblo”

Echo en falta la tan cacareada “Libertad de los pueblos”

 

Siendo un infante me apasionaban los tebeos de la época y disfrutaba de las viñetas

Nací en Córdoba (España); siendo un infante me apasionaban los tebeos de la época y disfrutaba de las viñetas porque en mi imaginación las proyectaba como si de una  película se tratase. Llegada la adolescencia sentí curiosidad por las novelas de todo tipo y me convirtí en un apasionado de la lectura, cosa que he seguido sembrando hasta la actualidad.

Creo que la “Libertad” antes de ser social debe ser individual y, una vez conseguida, socializarla

Ya de adulto, me incliné por temas más profundos como pueden ser la Filosofía y la religión cultivando la parte oficial y ortodoxa pero haciendo hincapié en la oculta y heterodoxa. De ambas poseo un interminable número de apuntes y críticas ante hechos enfrentados y contradictorios. Por asociación de ideas, tengo unos pensamientos sobre la vida muy sui generis. Echo en falta la tan cacareada “Libertad de los pueblos” de la que se hacen adalides los máximos responsables de cada país. Creo que la “Libertad” antes de ser social debe ser individual y, una vez conseguida, socializarla.

A la edad de cincuenta años me decidí a no guardar para mi mismo mi línea de pensamiento

Después de media vida de devorar todo aquello que fue cayendo en mis manos, a la edad de cincuenta años me decidí a no guardar para mi mismo mi línea de pensamiento y me he atrevido a plasmar por escrito aquello que me obsesiona.

Mi obra literaria

En el libro El dragón y la rosa vengo  a desarrollar la contradicción que existe entre el Bien y el Mal establecido, llegando a dar la vuelta a las consignas milenarias. Si bien es cierto que mi amigo el escritor Rafael Gálvez, lo llama “realismo ensoñado”, porque mis personajes viven ensoñaciones tan reales como la vida misma. Y cuando despiertan a esa otra realidad, ésta les parece más ficticia e insustancial…

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